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[¿Qué nos dice Londres?]Inmutabilidad y agitación: el estado actual de 100 años de los Mundiales de Tenis de mesa  vol.1

[¿Qué nos dice Londres?]Inmutabilidad y agitación: el estado actual de 100 años de los Mundiales de Tenis de mesa vol.1

〘Agitación〙El cuerpo flexible y resistente de Felix LEBRUN. La conciencia de los players sobre su propio cuerpo va en claro aumento

 En la semifinal por equipos masculina entre China y Francia, LIN Shidong y Felix LEBRUN se enfrentaron en el segundo partido. Felix LEBRUN, incluso después de entrar en pista, siguió durante un buen rato repitiendo «dynamic stretching (estiramientos dinámicos)», y en ese momento me llamó la atención la flexibilidad de la articulación del hombro y de la zona de la cadera, así como su amplio rango de movimiento.

 Mientras realizaba un full swing dinámico con ambas manos, el juego de Felix LEBRUN sorprendía por su escaso número de errores. Sentí que el origen de la potencia y la precisión de sus golpes está en un cuerpo fuerte y flexible. En este match, derrotó con autoridad a LIN Shidong en un intercambio de golpes y, en el cuarto, también estuvo muy cerca de WANG Chuqin.

Como comentaba Reito Tanaka, que lleva muchos años como preparador de fuerza y acondicionamiento del equipo masculino de Japón, los players extranjeros, que antes se limitaban a soltar un poco el cuerpo y ponerse a pelotear, en los últimos años trabajan a conciencia el calentamiento y el entrenamiento, y su conciencia sobre el cuerpo ha aumentado claramente.

 El equipo de Francia es un ejemplo claro de ello: antes de los matches, en la pista o en un rincón del recinto, se les ve siempre realizando muy diversos ejercicios de calentamiento y entrenamiento con tubos elásticos y balls. Hay también muchos trabajos de entrenamiento adaptados a la naturaleza del tenis de mesa, un deporte en el que hay que decidir al instante mientras uno se mueve. Esto es algo que no se veía en los Mundiales de Tenis de mesa de antes.

En el equipo de Francia, el joven de 18 años COTON, que en el top de la quarter-final contra Brasil dejó fuera de combate al “monstruo físico” CALDERANO, sigue siendo delgado, pero es un player que sabe usar el cuerpo de forma muy inteligente. Puede desplazarse como si deslizara, sin mover el cuerpo arriba y abajo, y con un backswing compacto genera de inmediato velocidad de swing.

 Gracias al esfuerzo diario de los players y del staff, el equipo japonés puede competir de igual a igual con los players extranjeros tanto en potencia como en speed, pero la gran capacidad física de los rivales sigue siendo una amenaza. Será imprescindible seguir reforzándose de manera constante.

〘Inmutabilidad〙Un escenario digno de un torneo del centenario. El histórico Wembley Arena

 Han pasado 100 años desde el primer torneo celebrado en 1926. El tenis de mesa ha vuelto a su tierra natal, Inglaterra, y los Mundiales de Tenis de mesa han regresado a Londres.

 La primera vez que vi el OVO Wembley Arena, donde se disputaron la Stage 1A y el cuadro final, pensé, sin ánimo de ofender, que era un edificio bastante gastado. Me sorprendió el enorme contraste entre el bonito entorno urbanizado de los alrededores y el “santuario del fútbol”, el Wembley Stadium, con capacidad para 90.000 personas, que se alza justo al lado.

 Sin embargo, en realidad el Wembley Arena fue construido en 1934 y está designado además como inmueble de importancia, por así decirlo, un verdadero “bien cultural”. Los Mundiales de Tenis de mesa también celebraron su primer torneo de 1926 en el Memorial Hall de los Congregationalistas, en el centro de Londres, pero en cuatro ediciones —1935 (9.ª), 1938 (12.ª), 1948 (15.ª) y 1954 (21.ª)— el Wembley Arena fue siempre la sede principal. También fue el escenario del 21.º torneo, en el que Japón conquistó 4 de las 7 pruebas y anunció la llegada de la era dorada del “Tenis de mesa Japón”.

 Un torneo conmemorativo del centenario celebrado en un recinto “que no cambia”. No hubo ningún gran evento conmemorativo, pero imaginar a Ichiro Ogimura, al que llamaban “el señor del tenis de mesa”, moviéndose en el mismo lugar “como un gato sobre un tejado de chapa” resultaba profundamente emotivo.

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