En el Mundial de Osaka, hace 2001 años, China arrasó en todas las pruebas y dejó claro ante el mundo que era un “reino del tenis de mesa” digno de coronarse. Sin embargo, en los Juegos Asiáticos de 2002 solo logró tres victorias en siete pruebas, lo que puso de manifiesto la dificultad de adaptarse al sistema de 11 puntos y a la nueva Service.
Fuimos a ver a Cai Zhenhua, director general de China, durante su “entrenamiento cerrado” en Pekín, para preguntarle por su motivación de cara al torneo de París.
Cai Zhenhua/Cai Zhenhua
Cai Zhenhua
Nacido el 3 de septiembre de 1961 en Wuxi, provincia de Jiangsu. Destacó como representante de China en los Campeonatos del Mundo entre 1981 y 1985. Tras retirarse como jugador, estudió como entrenador en Italia y, a su regreso, pasó por el cargo de entrenador de la selección nacional china antes de ser nombrado seleccionador. Desde 1997 ejerce como director general; desde 2000 es vicepresidente de la Asociación China de Tenis de Mesa, y al mismo tiempo ocupa el cargo de subdirector del Centro de Gestión de Tenis de Mesa y Bádminton de la Administración General de Deportes del Estado y el de vicepresidente de la Asociación Juvenil de China (según la situación en 2003)
Investigar siempre lo nuevo y adaptarse. Por eso China mantuvo durante tanto tiempo una época de fuerza
La historia del tenis de mesa mundial es también la historia de cómo, frente a un equipo demasiado fuerte en una época, se van creando reglas para frenarlo. En el caso de Japón, en los años cincuenta, cuando vivía su época dorada, se prohibió el Sponge y se limitó el grosor del Rubber. Después vinieron los cambios de reglas dirigidos contra China. Entre ellos estarían el uso de gomas distintas en ambas caras del Rubber, las restricciones al Body Hide Service y las limitaciones en la proporción de la forma de los picotones del Rubber. Y este gran cambio de reglas de los dos últimos años —el sistema de 11 puntos y la nueva Service— también es, en cierto modo, una forma de frenar a China; una China demasiado fuerte se ha convertido en el objetivo de esas restricciones.
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Cai Zhenhua Es cierto que el tenis de mesa tiene una historia de 100 años, pero China empezó a destacar en el mundo hace solo 50 años. Y si China es tan fuerte, es porque en cada época se fijó objetivos claros y mantuvo una mentalidad ambiciosa. Investigar siempre lo nuevo y adaptarse. Por eso China mantuvo durante tanto tiempo una época de fuerza. Por ejemplo, el último Mundial y los Juegos Olímpicos fueron resultados satisfactorios. Quizá esta etapa favorable pueda durar dos o tres años más, pero, al mismo tiempo, también es cierto que una situación así puede hacer que China pierda su espíritu de reto y se quede sin estímulos. El cambio de reglas, en cierto sentido, nos ha dado un fuerte estímulo y nuevos objetivos. Tenemos que pensar todavía más en cosas nuevas y seguir desafiándonos. Si se mira con mentalidad positiva, eso es lo que significa.
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